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Recurrir un acta de infracción de la ITSS por fichaje

Plazos, alegaciones y recurso de alzada para impugnar un acta de infracción de la ITSS por registro de jornada: guía práctica paso a paso para 2026.

Normativa

Publicado el 28 de junio de 2026 · Última revisión: 28 de junio de 2026.

Recibir un acta de infracción de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) por el registro de jornada es más frecuente de lo que parece, pero el acta no es una sanción firme: abre un procedimiento administrativo en el que la empresa puede defenderse. Este artículo explica cómo hacerlo, con qué plazos y qué argumentos son los más eficaces.


Resumen rápido (TL;DR)

  • El acta de infracción no es una multa firme: abre un expediente en el que la empresa puede alegar antes de que haya resolución.
  • El plazo para presentar alegaciones es de 15 días hábiles desde la notificación; pasado ese plazo sin actuar, el órgano instructor puede resolver sin escuchar a la empresa.
  • Los argumentos más sólidos se apoyan en la integridad y exhaustividad del registro de jornada: si los datos son trazables, inalterables y están correctamente conservados, la defensa es mucho más fuerte.
  • Si la resolución es desfavorable, la empresa puede interponer recurso de alzada en el plazo de un mes.
  • La mejor estrategia es preventiva: un sistema de fichaje con datos inalterables hace muy difícil que el acta prospere.

Qué es exactamente un acta de infracción de la ITSS

Cuando un inspector de trabajo visita una empresa y detecta incumplimientos en el control horario, levanta un acta de infracción. Este documento recoge los hechos que el inspector ha constatado, la norma que considera infringida y la calificación de la infracción: leve, grave o muy grave.

En materia de registro de jornada, la infracción más habitual se tipifica como grave en el artículo 7.5 de la LISOS (Real Decreto Legislativo 5/2000, Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social). La cuantía de la sanción, si llega a imponerse, se fija conforme al artículo 40 de la LISOS: el tramo mínimo de las infracciones graves parte de 751 euros y el grado máximo de las infracciones muy graves puede alcanzar los 225.018 euros. Puedes consultar la tabla completa en nuestro artículo sobre multas por incumplimiento del registro de jornada en 2026.

El acta no es una resolución sancionadora: es la propuesta de inicio del expediente. La empresa tiene derecho a ser escuchada antes de que la autoridad laboral dicte ninguna resolución.


Los 15 días hábiles que no puedes perder

Una vez notificada el acta, empieza a correr el plazo más crítico del procedimiento: 15 días hábiles para presentar un escrito de alegaciones ante el órgano instructor, que habitualmente es la Dirección Territorial de Trabajo de la comunidad autónoma competente.

Tres errores que se repiten con frecuencia y que cuestan caro:

1. Confundir días hábiles con días naturales. Los sábados, domingos y festivos no computan. Quince días hábiles pueden equivaler a casi cuatro semanas en el calendario, pero conviene contarlos con cuidado y no apurar al límite.

2. No presentar alegaciones por considerar que el acta es inapelable. Las actas de infracción tienen presunción de certeza, pero esa presunción admite prueba en contrario. Si no se presentan alegaciones, el órgano instructor resuelve sin escuchar a la empresa, lo que cierra la primera oportunidad de defensa.

3. Presentar alegaciones sin respaldo documental. Un escrito sin evidencias tiene un peso argumentativo muy limitado. Deben acompañarse las exportaciones del sistema de fichaje, el historial de marcajes completo, cualquier comunicación interna sobre el procedimiento de registro y, en los contratos a tiempo parcial, el acuse de recibo de la entrega mensual del resumen al trabajador —obligación que el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores también impone expresamente.


Qué argumentos tienen más peso en las alegaciones

No todos los argumentos producen el mismo efecto. Los que con mayor frecuencia dan lugar a reducción o anulación de la sanción propuesta son tres.

El registro era completo, veraz y estaba correctamente conservado

El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a registrar la hora de inicio y fin de la jornada de cada persona trabajadora y a conservar esos registros durante cuatro años. Si la empresa puede acreditar documentalmente que el sistema cumplía esos requisitos en la fecha de la visita, la base fáctica del acta queda muy debilitada.

El Criterio Técnico 101/2019 de la ITSS describe con detalle qué evalúa el inspector cuando revisa un sistema de control horario: inalterabilidad de los datos una vez registrados, identificación inequívoca del trabajador, disponibilidad inmediata ante requerimiento y trazabilidad del historial. Conocer estos criterios antes de que llegue la visita —y no después de recibir el acta— es lo que marca la diferencia entre una defensa sólida y una improvisada. Puedes ver en detalle qué pide el inspector en nuestra guía sobre qué solicita la Inspección de Trabajo del control horario.

Circunstancias atenuantes: corrección inmediata o mínima gravedad

Si la empresa subsanó el incumplimiento en cuanto tuvo conocimiento o el defecto fue puntual sin perjuicio real para los trabajadores, puede alegarse como atenuante. La LISOS permite a la autoridad laboral considerar estos factores al graduar la multa, aunque no anulen la infracción tipificada.

Discrepancia sobre los hechos descritos

Si el inspector consignó hechos incorrectos —que no existía sistema de fichaje cuando sí existía, o que los registros no estaban disponibles cuando sí lo estaban— la empresa puede aportar prueba documental que acredite la inexactitud. Las actas tienen presunción de certeza, pero esa presunción admite prueba en contrario debidamente documentada.


Si la resolución es desfavorable: el recurso de alzada

Si tras las alegaciones la autoridad laboral dicta una resolución sancionadora contraria a los intereses de la empresa, esta dispone de un mes para interponer recurso de alzada ante el órgano jerárquicamente superior (habitualmente la Consejería de Trabajo de la comunidad autónoma o, en el ámbito estatal, la Dirección General de Trabajo).

Si el recurso de alzada también es desestimado, queda abierta la vía contencioso-administrativa ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo competente, donde ya es obligatoria la representación letrada. En todas estas fases, la integridad y trazabilidad del registro de jornada sigue siendo el eje central de la defensa.


La mejor defensa empieza antes de recibir el acta

Recurrir un acta tiene costes reales: tiempo de gestión, honorarios de asesoría laboral, incertidumbre durante meses y, en el peor caso, la sanción más los intereses de demora. La forma más eficiente de gestionar ese riesgo es que el sistema de fichaje sea tan robusto que el inspector no encuentre motivos para levantar el acta.

Un sistema fiable debe cumplir los criterios que el Criterio Técnico 101/2019 considera mínimos: datos inalterables una vez registrados, identificación inequívoca del trabajador, conservación durante cuatro años y disponibilidad inmediata ante requerimiento. Nuestra guía sobre cómo prepararse para una visita de la Inspección de Trabajo detalla los pasos concretos.


Preguntas frecuentes

¿El acta de infracción genera antecedentes aunque la recurra con éxito? Si la resolución final anula el acta, esta queda sin efecto y no genera antecedentes sancionadores. Solo las resoluciones firmes que confirman la sanción quedan registradas en el expediente administrativo de la empresa y pueden tenerse en cuenta en caso de reincidencia.

¿Puedo presentar las alegaciones sin abogado? En la fase de alegaciones ante el órgano instructor no es obligatoria la representación letrada. Sin embargo, si los importes en juego son elevados o si hay discrepancias fácticas relevantes sobre los hechos del acta, contar con un asesor laboral o abogado especializado incrementa significativamente las posibilidades de éxito. En la vía contencioso-administrativa, la representación letrada es obligatoria.

¿Qué ocurre si la empresa no puede pagar la sanción? Una resolución sancionadora firme es un acto administrativo ejecutivo. Existen mecanismos de aplazamiento o fraccionamiento del pago, pero el plazo para solicitarlos es diferente del plazo para recurrir el fondo del asunto. No confundir ambas vías: recurrir la sanción y solicitar aplazamiento son trámites independientes.


Tempika: registro de jornada preparado para la inspección

Si has llegado hasta aquí, ya sabes que impugnar un acta consume tiempo, dinero y energía que la empresa preferiría dedicar a otra cosa. Tempika está diseñado para que no llegues a ese punto: cadena de integridad verificable, modo Inspección integrado, cero biometría y plena conformidad con el Real Decreto-ley 8/2019 desde el primer día.

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Artículo elaborado por el Equipo Tempika (Summum Marketing). La información contenida en este artículo tiene carácter divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones concretas, consulta con un abogado laboralista o asesor de recursos humanos.

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