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Cómo migrar de WorkMeter a Tempika sin perder registros

Guía práctica para migrar de WorkMeter a Tempika sin perder registros: exporta tus datos, conserva el histórico cuatro años y cumple el registro de jornada.

Comparativa

Publicado el 17 de julio de 2026 · Última revisión: 17 de julio de 2026.

Los datos de WorkMeter que aparecen en esta guía se consultaron en su web oficial (workmeter.com) en julio de 2026. Donde WorkMeter no publica un dato, lo indicamos como «no publicado» y no lo inventamos. Las tarifas y funciones de cualquier software cambian, así que confirma siempre en la fuente original antes de decidir.

Plantearte migrar de WorkMeter a Tempika suele responder a una necesidad muy concreta: dejar de medir la actividad del ordenador y empezar a llevar un registro de jornada limpio, con valor probatorio y pensado para una posible inspección. Antes de tocar nada, conviene tener presente una obligación que no depende del software que uses: los registros de jornada deben conservarse cuatro años. Así lo fija el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores. Por eso una migración bien hecha no consiste solo en dar de alta una herramienta nueva, sino en no perder por el camino lo que ya has registrado.

Esta guía te lleva paso a paso, con una advertencia honesta desde el principio: WorkMeter y Tempika no son el mismo tipo de producto. Si eliges bien el momento y el orden de las tareas, el cambio se hace sin sobresaltos y sin huecos en tu historial de fichajes.

Resumen rápido (TL;DR)

  • Exporta primero, cancela después. Nunca des de baja WorkMeter hasta tener a buen recaudo tus informes de jornada y verificado que Tempika ya registra bien.
  • Conserva el histórico cuatro años. El registro anterior a la migración sigue siendo tuyo y sigue siendo obligatorio guardarlo, aunque cambies de herramienta.
  • Tempika no importa automáticamente desde WorkMeter. Arranca su cadena de registro desde la fecha de corte; el histórico de WorkMeter se conserva aparte como archivo.
  • No es un cambio equivalente. WorkMeter mide productividad a partir del uso del PC; Tempika registra jornada y nada más. Si lo que buscas es medir productividad, Tempika no hace eso a propósito.
  • Coste de arranque bajo. El plan Gratis de Tempika cubre hasta 3 empleados y un centro sin tarjeta, y la tarifa de pago empieza en 0,99 € por empleado activo al mes.

Por qué migrar: motivos habituales

Conviene separar los motivos reales de los que solo lo parecen. Estos son los que vemos con más frecuencia, y el matiz honesto que acompaña a cada uno.

Necesitas un registro probatorio, no una medición de actividad. Según su web, WorkMeter es ante todo una plataforma de monitorización de productividad: mide el tiempo de trabajo a partir del uso real del ordenador y ofrece lo que llama un «fichaje invisible». Sobre esa base también genera informes de jornada. Pero si lo que necesitas es dejar constancia de cuándo empieza y termina la jornada de cada persona, sin mirar qué hace en pantalla, estás usando una herramienta de vigilancia para una tarea de registro. Son objetivos distintos.

Quieres reducir la sensación de vigilancia en la plantilla. El «fichaje invisible» y la medición de aplicaciones, foco e interrupciones tienen sentido en un proyecto de productividad, pero generan fricción cuando el equipo solo quiere fichar. Tempika registra la jornada y no observa la actividad de pantalla. Es una diferencia de filosofía, y para muchas plantillas es el motivo principal del cambio.

Buscas precio transparente. WorkMeter no publica precios en su web (a 17 de julio de 2026): ofrece demo y prueba, pero para saber cuánto pagarás hay que pasar por una conversación comercial. Tempika publica su tarifa por empleado activo, desde 0 €.

Descartar biometría. Si tu proyecto ha decidido no usar datos biométricos, Tempika parte de ahí por diseño: cero biometría, en línea con el artículo 9 del RGPD y el criterio de la AEPD. Sobre biometría en WorkMeter no hay dato publicado, así que no afirmamos nada al respecto.

Si todavía estás comparando opciones antes de decidir, tienes contexto adicional en alternativas a WorkMeter, en el análisis de precios de WorkMeter y en opiniones de WorkMeter. Y si quieres la comparación cara a cara, la tienes en WorkMeter vs Tempika.

Paso a paso: cómo migrar de WorkMeter a Tempika

La regla de oro es solapar: mantén WorkMeter activo mientras pones en marcha Tempika, y no canceles hasta haber comprobado que el registro nuevo funciona. Estos son los seis pasos.

1. Exporta tus datos de WorkMeter

Antes de nada, saca de WorkMeter todo lo que necesitas conservar. Según su web, WorkMeter genera informes de jornada y conserva registros, pero no publica el formato exacto de exportación, así que trátalo como una exportación genérica: descarga los informes de jornada disponibles en tu panel (lo habitual es poder obtenerlos como documento o tabla) y guárdalos en un almacenamiento propio y seguro.

Fíjate en cubrir el periodo completo que debes conservar, no solo el mes en curso. Si tienes dudas sobre qué opciones de exportación ofrece tu cuenta, es el momento de preguntar a su soporte, mientras el contrato sigue activo.

2. Da de alta Tempika y configura tu estructura

Crea tu cuenta y monta la estructura real de la empresa: centros de trabajo, departamentos y personas. El plan Gratis cubre hasta 3 empleados y un centro sin tarjeta; a partir de ahí, la tarifa arranca en 0,99 € por empleado activo al mes. Si tienes varios centros o necesitas turnos, nocturnidad, descanso de doce horas y cuadrantes, esas funciones entran desde el plan Pequeña.

Da de alta a las personas con sus datos mínimos y define quién gestiona qué. Este es también el momento de configurar, si te aplican, jornadas, turnos y flexibilidad horaria, para que el registro refleje la realidad desde el primer día.

3. Elige y prueba el método de fichaje

Tempika ficha por app, kiosko, QR, NFC y PIN, y funciona en modo offline-first: si se cae la conexión, el fichaje se guarda y se sincroniza después. Ten en cuenta que Tempika no ofrece terminal ni hardware físico propio; si hoy fichas con un terminal físico, tendrás que cubrir ese caso con kiosko en una tableta, con NFC o con PIN.

Haz una prueba real con un grupo pequeño durante unos días: que fichen entradas, salidas y pausas, y comprueba que todo queda registrado como esperas. Es preferible detectar cualquier ajuste ahora, con WorkMeter todavía de red de seguridad.

4. Conserva el histórico de WorkMeter

Este paso es el que evita el disgusto. Tempika no importa automáticamente los datos de WorkMeter: su registro se construye sobre una cadena de integridad propia que arranca en la fecha de corte. Eso significa que el histórico de WorkMeter no «entra» en Tempika, sino que se conserva por separado como archivo.

Guarda esos informes exportados en el paso 1 durante los cuatro años que exige la ley, en un sitio del que puedas recuperarlos si te los piden. A partir de la fecha de corte, el registro válido es el de Tempika; antes de esa fecha, el de WorkMeter. Documenta claramente cuál es esa fecha de corte para no dejar huecos ni solapes confusos.

5. Comunica el cambio a la plantilla

Un cambio de herramienta de fichaje afecta a todo el mundo, así que anúncialo con antelación y con instrucciones claras: desde cuándo se ficha en Tempika, con qué método y a quién preguntar si algo falla. Recuerda que, según el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, la organización y documentación del registro se acuerda mediante negociación colectiva, acuerdo de empresa o, en su defecto, decisión del empresario previa consulta con la representación legal de las personas trabajadoras. Aprovecha el cambio para dejarlo bien encauzado.

Una ventaja que suele agradecerse: al pasar de un «fichaje invisible» a un fichaje explícito, conviene explicar que Tempika registra la jornada y no vigila la actividad de pantalla. Reduce recelos y facilita la adopción.

6. Cancela WorkMeter cuando el solape esté verificado

Solo cuando lleves un periodo con Tempika registrando correctamente y tengas el histórico de WorkMeter a salvo, procede a dar de baja el servicio anterior. Revisa las condiciones de tu contrato con WorkMeter (permanencia, preaviso y forma de cancelación no vienen publicadas en su web, así que confírmalas por escrito con ellos).

Antes de cerrar la cuenta definitivamente, haz una última comprobación de que no queda ningún informe pendiente de exportar. Una vez cancelado, recuperar datos puede complicarse.

Checklist de migración

Una lista para no dejarte nada por el camino:

  • He exportado de WorkMeter todos los informes de jornada del periodo que debo conservar.
  • He guardado ese histórico en un almacenamiento propio y seguro, listo para conservarlo cuatro años.
  • He dado de alta Tempika con mis centros, departamentos y personas reales.
  • He configurado jornadas, turnos y flexibilidad según mi caso.
  • He elegido método de fichaje y he hecho una prueba real con un grupo pequeño.
  • He fijado y documentado la fecha de corte entre el registro antiguo y el nuevo.
  • He comunicado el cambio a la plantilla con instrucciones claras.
  • He verificado que Tempika registra correctamente durante un periodo de solape.
  • He confirmado por escrito las condiciones de cancelación de WorkMeter.
  • He cancelado WorkMeter solo después de todo lo anterior.

Marco legal que aplica

La obligación de registrar la jornada no cambia porque cambies de programa. El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, introducido por el Real Decreto-ley 8/2019, dice literalmente:

«La empresa garantizará el registro diario de jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada persona trabajadora, sin perjuicio de la flexibilidad horaria que se establece en este artículo.

Mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en su defecto, decisión del empresario previa consulta con los representantes legales de los trabajadores en la empresa, se organizará y documentará este registro de jornada.

La empresa conservará los registros a que se refiere este precepto durante cuatro años y permanecerán a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.»

De aquí se desprenden las tres claves de una migración: registrar el horario concreto de cada persona, conservar los registros cuatro años y tenerlos disponibles para la Inspección. Por eso insistimos en guardar el histórico de WorkMeter aunque dejes de usarlo.

En paralelo, el tratamiento de estos datos se rige por el RGPD. Un registro de jornada maneja datos personales, y conviene limitarlo a lo necesario para su finalidad. Aquí es donde el enfoque de Tempika encaja de forma natural: cero biometría por diseño, datos alojados en el Espacio Económico Europeo y un modo Inspección que permite mostrar una vista inmutable del registro en segundos. Tempika está preparado para la Inspección, con exportación en PDF y CSV; no decimos que esté «certificado», porque una inspección la valida el organismo competente, no el proveedor del software.

Preguntas frecuentes

¿WorkMeter permite exportar los datos de fichaje? Según su web, WorkMeter genera informes de jornada y conserva registros, pero no publica el formato exacto de exportación. Lo prudente es descargar los informes disponibles en tu panel y, si tienes dudas sobre las opciones, preguntar a su soporte mientras el contrato sigue vigente.

¿Tempika importa automáticamente el histórico de WorkMeter? No. Tempika arranca su propia cadena de registro desde la fecha de corte, sin importación automática desde WorkMeter. El histórico anterior se conserva aparte como archivo. No prometemos una importación que no existe.

¿Pierdo el registro de los años anteriores si cambio de herramienta? No, siempre que exportes y conserves los informes de WorkMeter. La ley te obliga a guardarlos cuatro años, así que ese archivo debe existir con independencia del software que uses hoy.

¿Tempika vigila la actividad de pantalla como el «fichaje invisible» de WorkMeter? No. Tempika registra la jornada (inicio, fin y pausas) y no observa qué hace la persona en el ordenador. No es una herramienta de monitorización de productividad ni de vigilancia de actividad.

¿Cuánto cuesta Tempika después de migrar? El plan Gratis cubre hasta 3 empleados y un centro sin tarjeta. A partir de ahí, la tarifa es por empleado activo al mes, sin permanencia ni mínimo: 0,99 € para equipos pequeños y 1,49 € en el plan pensado para empresas presenciales de 20 a 200 personas, que incluye SSO/SCIM y API REST. Para más de 200 empleados hay tarifas de multicentro desde 0,99 €.

¿Necesito comprar un terminal o algún hardware? No. Tempika no ofrece terminal físico propio: se ficha por app, kiosko, QR, NFC y PIN, con funcionamiento offline-first. Si hoy fichas con un terminal físico, tendrás que cubrir ese caso con un kiosko en tableta, NFC o PIN.

En resumen

Migrar de WorkMeter a Tempika es un cambio ordenado si respetas dos reglas: exporta y conserva antes de cancelar, y ten claro que pasas de una herramienta que mide la actividad a otra que registra la jornada. El histórico de WorkMeter se guarda cuatro años como archivo; el registro nuevo lo lleva Tempika desde la fecha de corte, con su cadena de integridad, sin biometría y preparado para la Inspección.

Si quieres verlo por ti mismo antes de mover a nadie, puedes empezar gratis o solicitar una demostración en /prueba-verificable y comprobar en directo cómo queda el registro y su cadena de integridad.


Artículo redactado por el Equipo Tempika · Summum Marketing · Julio de 2026.

Esta guía tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para decisiones concretas sobre el registro de jornada en tu empresa, consulta con un profesional o con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

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